De vuelta a Blanes para un «round 2»

Blog: De vuelta a Blanes para un «round 2»

Sábado 15 de junio y Ready to Rock vuelve al paseo marítimo de Blanes para celebrar la 30ª Vila Gegantera de les Comarques Gironines.

Para un bolo como este decidimos alquilar una furgoneta y descargamos en la misma rotonda a toda prisa para no estorbar el tráfico. Teníamos un parking reservado… a 1 kilómetro de allí. Suerte que fuimos con bastante margen de tiempo.

Cuando llegamos estaban animando el cotarro los Folkids, que tenían a niños y mayores bailando y jugando. Una vez habían recogido montamos y probamos en tiempo record con un sonido brutal tanto arriba como abajo. La gente se paraba a grabar y aplaudir… ¡y eso que sólo eran las pruebas!

Después de eso cenamos butifarra, repetimos butifarra y, de postre, tuvimos tarta de queso. Cuando el gegant «Vado Set-Trossos» se acercó lo suficiente al escenario empezó Ready to Rock.

El público fue impresionante. Empezaron los corros de niñxs bailando y cantando. Luego, cuando la cosa se puso más punky, apareció un hombre que dividió el público en dos y empezó a partir la pana.

Nos sorprendió ver a gente tan variopinta en nuestro concierto, aunados en la música. Como bien dice nuestro Jose: «El único grupo de cuyo concierto seguro que te gusta un trozo». Personas con traje blanco al lado de personas sin zapatos y camisetas de Slayer, pequeños y mayores, pero todo con algo en común, ganas de buen rollo.

Casi a medio concierto celebramos el cumpleaños de Vado Set-Trossos, 20 añitos que cumplía. La verdad es que aparenta bastantes más. Mientras bailaba Sweet Caroline repartieron un pastel de chuches que creó una situación similar a la de un apocalipsis zombi. Hemos de decir que una persona muy ofendida con nuestro medley de La Movida nos lanzó una de esas chuches, pero luego se le pasó con una dosis de Enter Sandman y Paranoid. Con Ready to Rock hay para todos.

Después del conciertazo fuimos a buscar la furgoneta, cargamos y nos equivocamos de camino para volver a casa. Sumado a un accidente que nos encontramos en la carretera acabamos llegando a casa pasadas las 5 de la mañana.

Pero Blanes, desde luego, ha merecido la pena. Ojalá volver a vernos pronto.